lunes, 16 de enero de 2012

Quien tiene un amigo, tiene un tesoro

    Recuerdo ahora los primeros días en La Tribu... No, no me he ido al corazón del Congo a vivir con una de sus olvidadas tribus o a una alejada isla del Pacífico sin ruta y sin cartografía, aunque de recuerdos versa esta historia. Y por eso comienza en el olvido.


    ¿Qué te llevarías a una isla desierta?, es esa pregunta tópica... Que suele contestarse con lo más querido de tu existencia y que crees que te define, y que representaría ese paso al frente: la ruptura. Romper con tu vida anterior, con el mundo que te come por los pies, con la excesiva cadena de la que te sientes inútil dije, con la infelicidad. No es de extrañar que los antiguos piratas, y ya que hablamos de tesoros en el título, acudieran a estas islas desiertas para enterrar allí sus tesoros (aunque también a sus coleguis: caso de Ben Gunn). Pero ellos no se marchaban del mundo, curiosamente. Sentían la necesidad de arrancar a ese mundo de lo valioso y enterrarlo. Así, el forzoso «enterrado»/desterrado Ben Gunn, entre tanto tesoro, se daba cuenta de que lo más importante era el queso. Pienso que me gustaría ser pirata, despojarle de todo al mundo y enterrarlo. Entonces el mundo se convertiría en ese lugar. ¿Qué quieren?, en el fondo soy sociable.



    Otro deseo, llámese ensoñación o sueño impracticable, que muchas veces me asalta y quién no lo ha tenido, es el de irme al desierto. Es decir, como los antiguos anacoretas. Ese desierto puede ser un monte, un monasterio con voto de silencio o la Tundra. Da igual, es emprender una vida más natural y alejada del mundanal ruido para poder escuchar los pensamientos propios y, ya sea porfiando por las hierbas con las lagartijas, robando piñones a Chip y Chop, plantando lechugas entre maitines o rascando líquenes a los caribúes, es el ansia de un reencuentro con la naturaleza (que sería lo mismo que pararse a escuchar la vida) y no es otra cosa que la de desprenderse de todo lo que no nos deja oír. Pero estoy segura de que hasta San Pablo de Tebas llevó algo consigo, algo pequeño, muy pequeño porque ni bolsillos tenía este eremita. Un recuerdo, el recuerdo que acariciaba en los momentos de soledad de su soledad.


    ¿Y qué salvaste del incendio?, preguntó sorprendido un amigo que dio cobijo al que se le había quemado la casa esa misma noche. Pues sí, ese hombre no tenía ni perro ni gato (eh), tampoco mujer e hijos, y había salido de la casa en llamas con algo tan pequeñito e inservible que... ¡Era un recuerdo!


   Infección zombie: Fin del mundo mundial conocido. Hay que marcharse, no se sabe a qué lugar, pero lo más recomendable es el movimiento. Ya no existen los conceptos actuales de «hogar», «posesión». Y hay que viajar ligero de equipaje. El día a día es el objetivo, y son los elementos de primera necesidad y la sensatez nuestra valija. ¿Qué te llevas de tu casa?... Sí, eso mismo que piensas, es lo que yo me llevaría.


    Islas desiertas y desiertos, incendios, invasiones zombies... Como dije hace dos párrafos, soy sociable. No es un derroche, off course, pero lo llevo en mi sangre lo mismo que el Rh, lo mismito que el el Rh de Rhesus, macaco Rhesus (en ocasiones, más de furibundo tipo de Rex, también como una res, desde luego). Respecto al macaco... Es la otra especie de primates con más éxito. Muy numerosos, sociables, grupales, manipuladores, mentirosos, traidores, vanidosos, hambrientos de poder, trepas... Solo les falta el Facebook. Son como nosotros, o nosotros como ellos: la vida en una enorme sociedad y las reglas para manejarse. Y cuán más grande es el grupo, más relaciones, jerarquías y reglas: la maquinaria se pone en marcha y cada cual ocupa su lugar.


    Y como dije, el dije que sobra.


    Y a veces, los dijes sueltos se encuentran, y se dicen. Porque son sociables, sí. Pero también porque tienen muchas ganas de decir lo que llevan consigo, lo que les importa, su esencia. Seguramente con el paso del tiempo y si la comunidad crece mucho, se vuelva a crear una larga cadena con dijes de todas clases, pero de momento hablemos de lo que hay: una bella historia.




    Y así fue como estos dijes sueltos se encontraron a sí mismos y entre sí mismos y fundaron su tribu. Y entre lo que dijeron, hicieron: Necroslogía, una Antología de la muerte. No deja de tener el tema, sin pretenderlo y sin pretensiones, ese punto de análisis inconsciente de la muerte como roto, dejar atrás, olvido y recuerdo, emprendimiento, comunicación, nacimiento, ternura, dolor, belleza... ¡Tantos ángulos de visión! como tribales hay. Y quizá unos cuentos lleguen más a los lectores, y otros menos, pero para todos hay —estoy segura— su horma, su reflejo hermano, al otro lado de la escritura: el lector. 'Identificarse' no es un best seller (excepto en casos como Stephen King u Oscar Wilde, pongo de ejemplo, pero que per se no representan en nada el concepto de best seller, tan depauperado que, sin ser nada malo en sí mismo, se le buscan continuamente justificaciones y avales como los autores citados). 'No identificarse' tampoco es un best seller. Pero ambas ideas 'identificarse'/'no identificarse', dentro del tema tratado en este caso: la muerte, funcionan a modo de interruptor, pues no hay dos muertes iguales, y ante la muerte (esa que nos iguala a todos y sin patentes) lo que nos define es nuestra propia condición vital.


   Hoy ofrecemos contentos, muy contentos, la puesta en común, el trabajo desempeñado, todo en La Tribu. Los cuentos escritos, las correcciones, la edición, las ilustraciones, las fotografías, la maquetación, la web... Es, al completo, una obra de La Tribu y el resultado produce la satisfacción de los conocimientos adquiridos a través del esfuerzo. Porque este libro nos une, nos ha dado la posibilidad de trabajar juntos, de enriquecernos culturalmente, de aprender... Porque así es el trabajo: trabajar.  Es cierto que la recompensa ha sido la creación: quince tesoros, quince amigos. Y una isla: http://necroslogia.blogspot.com/


   ¡Ah!, me dirán, se te olvida algo... ¿Qué recuerdo te llevaste a la isla?


    Sí, es pequeñito y aunque tenga cola como los macacos y las coca-colas, no es ni lo uno ni lo otro. Y me parece que fue él quien decidió venirse y... moverse.


Gotta make a move to a
Town that's right for me
Town to keep me movin'
Keep me groovin' with some energy

Well, I talk about it
Talk about it
Talk about it
Talk about it
Talk about, Talk about
Talk about movin

Gotta move on
Gotta move on
Gotta move on

Won't you take me to
Monki Town
Won't you take me to
Monki Town
Won't you take me to
Monki Town





4 comentarios:

  1. Fabulosa entrada, Pepsi, ¡me emocionó mucho leerla!

    Y ese Monki... ^^

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  2. Chiqui, qué bueno eso que dices. Mira, comencé el otro día con la entrada, mi idea era la de una entrada simplemente anunciando Necroslogía, pero ya sabes que las yemas de los dedos tienen su propia conexión con el teclado y el corazón, y hasta vida propia, igual que Monki. A su libre albedrío, ellas decidieron comunicarlo.

    Besos, guapo.

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    1. No tengo palabras.

      ¿Sabés que solo pepsi podría escribir así?

      Un abrazo grandote y fuerte, muy fuerte.

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    2. Supongo que la manera sí, es a mi bolita, ya sabes... Aunque creo que en este caso, las comparaciones que hago son súper universales de la muerte, porque las islas desiertas, los tesoros de los piratas, los incendios, los desastres naturales... Y los zombies! nos afectan o pueden afectar a todos. Y ni te digo más sobre los monos porque terminaré peor que Brad Pitt en el ejército de los 12 monos (Ah, eso sí, cómo envidio a ese personaje, y la estampa de la liberación de todos los animales del zoo. Muy tentanda estoy a veces).

      Ahora bien, dejando todo eso a un lado, cierto que siento así lo que ahí he dicho. Y mira, cuando recibes cariño y esa sensación de hogar, de familia, por un medio que puede ser tan frío como una mesa de acero, solo me cabe creer que es verdad, que la distancia más corta entre dos personas es el pensamiento. Y que el calorcito y el frío pues son también meramente cualidades humanas y no de los bytes, ni de los países, ni de los continentes.

      Besos!!!

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